Entre lo que soy y lo que elijo ser: acompañar la identidad de nuestros hijos

 

“Conócete a ti mismo.”
Esta frase, inscrita en el templo de Delfos en la antigua Grecia, resume uno de los mayores retos de la condición humana. Desde entonces, los filósofos comprendieron que nada resulta más difícil que mirarse por dentro con sinceridad. Conocerse a uno mismo exige tiempo, valentía y una disposición a aceptar tanto nuestras fortalezas como nuestras limitaciones.

Hoy, muchos jóvenes de bachillerato viven esa misma búsqueda. Se angustian porque no saben qué carrera elegir o sienten que aún no encuentran su vocación. A menudo interpretamos esa duda como indecisión, pero en realidad es una señal de que están en el proceso de descubrir quiénes son.

La identidad personal no se recibe hecha: se descubre y se construye.

Se descubre al reconocer lo que nos apasiona, lo que nos conmueve, lo que nos distingue de los demás. Y se construye a través de las decisiones, los vínculos y las experiencias que elegimos vivir. Cada joven, en su propio ritmo, va integrando lo que va conociendo de sí mismo en una historia coherente: “Esto soy, esto creo, esto elijo ser”.

En ese tránsito, la familia y la escuela desempeñan un papel decisivo.

Los jóvenes necesitan espacios para escucharse, para explorar sin miedo y para equivocarse sin sentirse juzgados. Necesitan adultos que confíen en su proceso y que, más que darles respuestas, los acompañen con preguntas que despierten su reflexión:

  • ¿Qué te hace sentir pleno?

  • ¿En qué actividades pierdes la noción del tiempo?

  • ¿Qué tipo de persona quieres llegar a ser?

Estas conversaciones sencillas pero profundas ayudan a que nuestros hijos se conozcan y confíen más en sí mismos, comprendiendo que elegir una carrera no define toda su identidad, sino que representa solo un paso en su camino de crecimiento.
Al reconocerlos como personas en evolución —no como proyectos terminados— les brindamos la seguridad emocional que necesitan para decidir con libertad y responsabilidad.

 
 

En Escuela Ameyalli creemos que cada alumno es un ser único, con un potencial que florece cuando se siente comprendido y acompañado. Por eso, nos preocupamos por estar cerca de ellos a lo largo de todo su recorrido escolar, ofreciéndoles experiencias que fortalezcan su autoconocimiento, su confianza y su sentido del propósito.

Porque solo quien se conoce puede elegir con sentido, y solo quien elige con sentido puede llegar a ser plenamente quien es.

María del Carmen Salazar Hernández

Directora Técnica de Escuela Ameyalli

 
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